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  /    /  marzo

En esta época intermedia, entre el otoño en el sur y la primavera del hemisferio norte, me he dispuesto a pensar en qué prendas de punto no pueden faltar en el guardarropas de un hombre. Les cuento cuáles son esos modelos y por qué no, tejerlos nosotras con dos agujas.

¿Quieren darle un toque diferente, original y divertido a sus prendas? Los volantes son una muy buena forma de conseguirlo. Hoy les enseño paso a paso cómo tejer volantes a dos agujas. Siguiendo mis consejos podrán hacer un cuello tipo flor, yo lo llamo cuello Camelia, que queda realmente lindo, o tejer volantes, por ejemplo, en puños, mangas o la parte inferior de un vestido o sweater. El resultado les va a encantar.

Hoy dejaremos las agujas y lanas a un lado para realizar un reconocimiento a una mujer “avanzada” a las mujeres avanzadas a su época: Matilda Joslyn Gage. No sé si les pasa como a mí que conocer sobre la historia me resulta inspirador. Fue así que leyendo sobre el feminismo, me encontré con el trabajo de la historiadora de la ciencia Margaret W. Rossiter y el fenómeno que bautizó “efecto Matilda”. Me pareció interesante rescatar esta visión y compartirla con ustedes, ya que en gran parte somos mujeres las que conformamos este grupo.

¿Saben de dónde viene el nombre smock? Se llamaba así a unas blusas bastante amplias que se hacían en algodón o lino grueso y que usaban los pastores u obreros ingleses. Estas camisas estaban bordadas en la parte superior con un punto que les permitía acomodarse a la silueta a la vez que les daba elasticidad. Así les resultaban súper cómodas y les protegían, además, la ropa que llevaban puesta. De ahí, este punto recibe el nombre de smock. Hoy les cuento cómo hacer el punto smock con dos agujas.